De concepto a marca.
El mundo digital se mueve gracias a dos fuerzas primarias: 0 y 1.
Es el lenguaje que construyó Internet, que ordenó el caos y que permitió que la tecnología funcionara como la conocemos.
Con esa misma lógica, Fintoc existe para transformar lo complejo en simple, sosteniendo la experiencia de pagar. Sin ruido, sin fricción.
Donde otros ven procesos, fricción y burocracia, nosotros vemos patrones, lógica y diseño.
Transformamos miles de pasos invisibles en algo que el usuario entiende en un segundo: pagar y cobrar.
Y esos dos dígitos 0 y 1 no solo representan simplicidad.
También representan nuestros pilares:
la dualidad entre lo visible y lo invisible,
entre lo complejo y lo simple.
la dualidad entre lo visible y lo invisible,
entre lo complejo y lo simple.
Son la base que sostiene todo lo que hacemos.
Queríamos un logo que hablara de eso: de tomar lo complejo y volverlo simple. De construir una identidad que, como Fintoc, funcione con precisión y equilibrio en toda su imaginería.
Wordmark.
Uno de los principales requisitos era que teníamos que mantener la f minúscula. Para hacerlo bien, teníamos que elegir una tipografía que fuera muy fácil de leer y que se alejara de la f de Facebook.
Después de bucear miles de tipografías sans serif, llegamos a Chesna Grotesk. La f y la t tienen una curva en la que podíamos usar el mismo radio que tienen las líneas del isotipo. Chesna Grotesk es una tipografía de la familia Sans Serif con formas geometricas y esquinas redondeadas en su anatomía, una mezcla que conecta lo antiguo y lo moderno.
Brand Design & Art Direction: Belén Galindo
Fintoc 2024